28 de abril de 2016

Siempre se vuelve.

Aún recuerdo el viento. Esa sensación en mi rostro que me decía que estaba viva. Pero, ¿lo estaba?
Recuerdo… No, no recuerdo nada antes de ti. Y, sin embargo, recuerdo que nuestra historia acabó cuando ni siquiera empezaba.

Pero ahora mismo ya no me quedan fuerzas ni siquiera para buscar culpables. La tinta de mis ojos desdibuja el llanto de esta carta. Mi mundo sangra. Mis latidos lloran. Creo que quiero gritar, pero como este sentimiento es nuevo para mi, no sé si es eso lo que quiero. De todos modos, el sonido no acude a mi llamada, por lo que empiezo a correr.

Y corro por mi libertad y por la de aquellos que ni siquiera pueden soñarla porque no saben como es.

Corro por mis sueños, mis metas, o las que algún día tuve. 
Corro porque, en estos momentos, cualquier lugar es mejor. 
Corro aún sabiendo que volveré de nuevo. Siempre se vuelve.

Pero si tan sólo… Si tan sólo fuera más fuerte, más valiente, más inteligente…

Si tan sólo fuera lluvia… Quizás fuego, o un refugio. ¿Paz? Tal vez vida… Hogar. Una historia escondida. 

Si tan sólo estuviera aquí, o si tan sólo fuera algo más que el olvido… 

Si tan sólo estuviera viva… entonces todo sería mucho más fácil y yo podría ofrecer algo más que mi nombre, e intentaría no hacer daño con ello.


¡Muy buena tarde, gente del ciberespacio! Aquí tenéis otro fragmento de mi relato, del cuál ya os hablé en la otra entrada ;)

Y lo siento mucho por mi ausencia y por la fugacidad de esta entrada pero es que estoy de exámenes. :$
Ah, bachillerato; mi gran amigo. Ah, ironía; mi único consuelo.

Eso si; ¡cuando vuelva os tengo que explicar muchas cosas! ¡Nos vemos pronto, y gracias por leerme! :)

2 de abril de 2016

Hola Arte, viejo amigo...

La brisa marina me acaricia el rostro y libera mi pelo de su recogido mal hecho. El sonido del mar es como música para mis oídos. Escucho atentamente la suave melodía en las olas, en el aire, en las gaviotas que saludan a un nuevo día… Y, con esa música, empiezo a bailar.

Y en ese momento sé que es lo que quiero. Bailar, solamente bailar. Sin pensamientos, sin ataduras. Sólo bailar. Y crear esos mundos fantásticos, dónde todo sería más fácil. Permitirme crear y creer mi mentira. Sólo por esta vez.

Me siento libre. Siento esa sensación de adrenalina en el pecho que me hace sonreír y cierro los ojos, dejándome llevar por ese don de la naturaleza. Es como si el universo entero ya tuviera todo esto preparado para mí; a mi alcance. Todo pensado para que yo pueda vivir este pequeño gran momento con el Arte.

Con cada movimiento que doy, soy más ligera que la vida. Y lo visualizo: soy como una pluma. Sigo el movimiento del viento. Él es quien lleva el compás ahora que tú ya no estás. Te has marchado y sólo me has dejado una carta y promesas vacías. Te has ido y esto es lo que queda de mí; un baile. Así que bailo sobre el agua, y salto y me empapo. Y te culpo mientras te añoro y me dejo llevar por el arte y la pasión que supone. Pero en mi cabeza sigues tu, y aún puedo sentir tus pasos junto a los míos, formando la armonía perfecta. Esa bella cadencia de matices entre tu y yo…

Y de tanto pensarte, me caigo. Se rompe la magia. Me levanto. Vuelvo a empezar. Pienso en verdades amargas y en porque todo lo malo le pasa siempre a las mejores personas. Porque a pesar de todo, eres una buena persona. Y eso es lo peor de todo, porque así no te puedo culpar. Eres tú quien me ha hecho esto. Tú me matas, pero también me salvas. Y eres tú quien se va. Y eres tú quien me hace esto.

Caigo.

Arrodillada en la arena te dedico un último suspiro antes de tacharte por completo. Pero de repente tú estás ahí, mirándome. Y me tiendes la mano; quieres salvarme de nuevo. Y yo veo confianza.
Y finalmente, acepto. Y me parece que ya sé porque todo lo malo le pasa siempre a las mejores personas. Porque las otras no podrían soportarlo.

Acepto un último baile.

El Arte de Imaginar, Azul Celeste


¡Buenos días, gente del ciberespacio!

Haced como si en la imagen hubiera una chica. ;)
Por cierto, me quito el sombrero ante quien haya hecho esa preciosidad de imagen.

Okay, y antes de que me miréis con cara de póker y me tachéis de loca, os voy a explicar: me he apuntado a un concurso de literatura promovido por RookieBox y esto que acabáis de leer es un pequeño fragmento del relato que he presentado. Durante este mes y el siguiente, voy a ir publicando diversos fragmentos de estos relatos, por si os apetece cotillear. Y si os pica la curiosidad, podéis ir a esta página, para poder leer el relato por completo, y aquí para votarme si os da un venazo caritativo (guiño, guiño, codazo, codazo).

Nah, es broma. No os voy a pediré que me votéis, no soy esa clase de gente. Y de todos modos tendríais que suscribiros a la página para ello. Pese a que sólo hay que dar un correo, entiendo que de una pereza terrible. ¡Así que lo dejo a vuestra elección!

¡Para mí ya es un honor el simple hecho de que me leáis!

¡Gracias de nuevo y que seáis muy felices! :)


Pd: el título de la entrada es un homenaje a la canción “The Sound of Silence”, de Simon y Garfunkel, que empieza “Hello darkness, my old friend”. ;)